La audiometría es la prueba que mide con precisión cómo oyes. No duele, no es invasiva y apenas dura 15 minutos. Pero muy pocos saben cada cuánto deberían hacérsela, y eso tiene consecuencias: la pérdida auditiva avanza despacio, sin avisar, y cuando te das cuenta ya llevas años compensando sin saberlo.
¿A partir de cuándo deberías hacerte una audiometría?
Depende de tus antecedentes. Si tienes familiares directos con pérdida auditiva, lo recomendable es no esperar a los 50 años: la predisposición genética existe y conviene detectarla pronto. En cambio, si no hay historial familiar y no perteneces a ningún grupo de riesgo, puedes esperar tranquilamente a los 50 para hacerte tu primera audiometría de control.
A partir de ahí, la norma general es sencilla: sin audífonos, cada dos años; con audífonos, cada año o cada vez que notes que ya no oyes igual que cuando te los ajustaron.
¿Quién debería hacérsela antes, sin esperar a los 50?
Hay perfiles que acumulan daño auditivo mucho antes de lo que creen. En la consulta de Óptica y Audiología Pollentia en Alcudia vemos con frecuencia casos que podrían haberse detectado antes si se hubieran hecho revisiones periódicas.
Estos son los grupos que deberían vigilar su audición desde jóvenes:
- Trabajadores con exposición a ruido: albañiles, personal de bares y discotecas, mecánicos, carpinteros. El ruido continuo por encima de 85 decibelios daña las células ciliadas del oído de forma irreversible.
- Personas que trabajan en el mar o practican deportes acuáticos: el contacto frecuente con el agua fría puede provocar el llamado oído de surfista (exostosis del canal auditivo), que reduce la audición progresivamente.
- Cazadores: los disparos generan picos de presión sonora extremadamente altos, por encima de los 140 dB. Una sola temporada sin protección puede dejar secuelas permanentes.
- Músicos y técnicos de sonido: exposición crónica a volúmenes elevados, aunque sean controlados.
- Personas con antecedentes familiares de pérdida auditiva: como ya hemos dicho, la genética importa.
- Mayores de 60 años: la presbiacusia (pérdida auditiva por edad) es casi universal a partir de esta edad, pero empieza antes de lo que la gente piensa.
¿Cada cuánto si ya llevo audífonos?
Una vez adaptado a los audífonos, la revisión anual es imprescindible. La pérdida auditiva no se estabiliza: puede seguir evolucionando, y los audífonos necesitan reprogramarse para compensar ese cambio. Si esperas más de un año sin revisarte, es probable que estés usando unos audífonos mal ajustados sin saberlo.
También conviene volver antes de tiempo si notas que entiendes peor en ambientes con ruido, si tienes que subir más el volumen de la televisión o si sientes que el audífono ya no «llega» donde llegaba antes.
¿Qué pasa si no me hago la audiometría a tiempo?
La pérdida auditiva no tratada tiene consecuencias más allá del oído: varios estudios la relacionan con mayor riesgo de deterioro cognitivo, aislamiento social y depresión. El cerebro que deja de recibir estímulos auditivos pierde práctica para procesarlos, y adaptarse después es mucho más difícil que haber actuado antes.
Detectar una pérdida leve a tiempo permite adaptarse con audífonos de menor potencia, más discretos y más fáciles de llevar. Esperar hasta que la pérdida es severa complica enormemente la adaptación.
¿Dónde hacerse una audiometría en Alcudia?
En Óptica y Audiología Pollentia realizamos audiometrías completas sin cita previa. La prueba es gratuita, dura unos 15 minutos y te damos los resultados en el momento con una explicación detallada. Si detectamos alguna pérdida, te orientamos sobre las opciones disponibles, sin ningún tipo de presión.
Estamos en el centro de Alcudia, atendiendo tanto a residentes locales como a turistas y trabajadores de temporada que necesitan una revisión durante su estancia en Mallorca.
→ Más información sobre nuestro examen auditivo completo en Alcudia
Resumen: cuándo hacerte una audiometría
- Con antecedentes familiares: empieza antes de los 50, sin esperar síntomas.
- Sin antecedentes ni factores de riesgo: primera revisión a los 50, luego cada dos años.
- Si trabajas con ruido, en el mar, cazas o practicas deportes acuáticos: revisión cada dos años desde los 40.
- Con audífonos: revisión anual obligatoria, o antes si notas cambios.
Tu audición no avisa cuando empieza a fallar. Una prueba de 15 minutos puede ahorrarte años de compensación innecesaria.