Una prueba que va más allá de graduarte la vista
Cuando alguien entra por primera vez en Óptica y Audiología Pollentia, en Alcudia, espera que le midamos la graduación. Lo que no espera es que también le hagamos una fotografía del fondo de ojo. Y sin embargo, es una de las cosas que más valoran nuestros pacientes cuando entienden para qué sirve.
La retinografía es una prueba indolora, rápida y sin contacto que permite obtener una imagen detallada de la retina: el tejido nervioso que tapiza el interior del ojo y que es el responsable de captar la luz y enviar la información al cerebro. En esa imagen se pueden ver vasos sanguíneos, el nervio óptico, la mácula y cualquier alteración que pueda estar ocurriendo en el fondo del ojo.
¿Por qué la hacemos en una óptica y no solo en el oftalmólogo?
La retinografía en óptica funciona como cribado preventivo. No diagnosticamos ni tratamos: observamos. Si la imagen es normal, el paciente se va tranquilo sabiendo que su retina está bien. Si detectamos algo sospechoso, generamos un informe y lo derivamos de inmediato al especialista adecuado.
El valor de hacerlo en la óptica es la accesibilidad y la frecuencia. La mayoría de personas ven a su óptico con más regularidad que a su oftalmólogo. Y muchas enfermedades de la retina no dan síntomas hasta que el daño ya es importante. Detectarlas antes marca la diferencia.
En Pollentia la incluimos en el examen visual completo de todos nuestros pacientes, sin excepción.
¿Qué podemos ver en una retinografía?
La retina es el único lugar del cuerpo donde podemos observar los vasos sanguíneos directamente y sin cirugía. Eso la convierte en una ventana privilegiada para detectar no solo enfermedades oculares, sino también señales de enfermedades sistémicas.
En nuestra consulta hemos encontrado:
- Hemorragias retinianas, algunas de las cuales hemos derivado directamente a urgencias del Hospital de Inca
- Señales de retinopatía diabética en pacientes que no sabían que su diabetes estaba afectando sus ojos
- Signos compatibles con hipertensión ocular o glaucoma incipiente
- Cambios en la mácula que pueden indicar el inicio de una DMAE (degeneración macular asociada a la edad)
- Papilas sospechosas que requieren seguimiento oftalmológico
Cuando algo nos llama la atención, no especulamos: elaboramos un informe con la imagen y la derivación correspondiente. Si es urgente, enviamos al paciente directamente a urgencias de oftalmología en Inca. Si no es urgente, lo remitimos a su médico de cabecera para que tramite la derivación al oftalmólogo y pueda hacer un seguimiento.
¿A quién le hacemos retinografía especialmente?
A todos nuestros clientes, como parte del examen visual. Pero hay perfiles en los que ponemos especial atención:
Personas mayores
A partir de los 60-65 años aumenta significativamente el riesgo de DMAE, glaucoma y otras patologías retinianas. Muchas de ellas son silenciosas: el paciente no nota nada hasta que la pérdida de visión es ya importante. La retinografía anual permite detectar cambios precoces.
Pacientes diabéticos
La diabetes es una de las principales causas de ceguera evitable en adultos. La retinopatía diabética puede aparecer sin síntomas durante años. Las guías clínicas recomiendan revisión del fondo de ojo al menos una vez al año en pacientes diabéticos, y en nuestra óptica lo hacemos como parte del protocolo estándar.
Pacientes con visión reducida que no mejora con gafas
Cuando un paciente tiene baja visión y la graduación correcta no la compensa del todo, hay que mirar más allá del cristalino. Puede haber una causa retiniana o del nervio óptico que explique esa pérdida. La retinografía es el primer paso para orientar esa investigación.
Hipertensos y personas con factores de riesgo cardiovascular
La hipertensión arterial deja marcas visibles en los vasos retinianos. Ver esos cambios puede reforzar la importancia del control tensional en un paciente que a veces no le da importancia a su tensión.
¿Cómo es la prueba? ¿Duele o molesta?
En absoluto. El paciente simplemente mira hacia un punto fijo y el retinógrafo hace una fotografía de alta resolución sin tocar el ojo. No requiere dilatación pupilar en la mayoría de los casos. Dura menos de un minuto por ojo.
El resultado lo vemos de inmediato en pantalla y lo comentamos con el paciente. Si todo está bien, lo explicamos. Si hay algo que revisar, lo mostramos en la imagen y explicamos el siguiente paso.
Qué nos diferencia en el examen visual de Pollentia
Somos el único centro de Alcudia y la zona que combina en un mismo espacio:
- Retinografía para explorar la retina
- Tonometría para medir la presión ocular y descartar glaucoma
- Lámpara de hendidura digital para explorar el segmento anterior del ojo en pantalla
- Autorefractómetro para obtener la graduación objetiva
- Foróptero para el ajuste subjetivo de la prescripción
No somos un oftalmólogo, pero hacemos mucho más que medir la vista. Nuestro objetivo es que cada paciente salga de Pollentia habiendo pasado por un examen ocular completo, no solo con las gafas correctas.
Si llevas tiempo sin revisarte los ojos o tienes factores de riesgo —diabetes, hipertensión, antecedentes familiares de glaucoma o DMAE— pide cita para tu revisión visual completa. Estamos en Alcudia, disponibles todo el año.
Pablo Muelas, óptico-optometrista y director de Óptica y Audiología Pollentia, Alcudia (Mallorca).